Puerto Príncipe, una fosa común habitada.

Hoy, cómo cada Domingo en mi casa al mediodía, el telediario nos ha deleitado con noticias, las mismas de cada día, sólo que con distintas personas…Una mujer maltratada que ha muerto apuñalada por su marido, un joven desaparecido, problemas varios con la crisis… Y todavía me sorprendo, de que las cosas no cambien.

Bien, cómo decía, este mediodía, viendo el telediario me ha llamado la atención la situación en la que se encuentran los miles de haitianos afectados por el famoso terremoto, del que ya habréis oído hablar. Y os preguntáreis ¿ Por qué me ha impactado tanto? Bien es simple, y a la vez raro. Supuestamente no me tendría que sorprender ver un pueblo, el llamado Puerto Príncipe, en un estado tan crítico, siendo tan pobre cómo lo es. Pero sí, me sorprende. Y es que ver cómo todas esas personas, que ahora mismo se encuentran en lo que podríamos llamar una fosa común habitada por un pueblo entero de refugiados corren, se pelean, rebuscan… por unas  cajas de comida, es muy triste. Ver la imagen de gente que está tirada en el suelo, con heridas abiertas, o totalmente desnutridos, también lo es. Ver la imagen de campamentos, con adultos, niños, jóvenes y bebés junto a cadáveres de también niños, adultos, jóvenes o bebés lo es aún más. Y por supuesto, lo más triste de todo es oír cosas cómo que éste fenómeno natural ha dejado su marca, habiendo entre 40.000 y 50.000 muertos o que la ONU afirme que: “Éste es el peor desastre natural que ha enfrentado el país caribeño en su historia”. Y aunque todo ésto sea cómo ya digo, triste, debemos darnos cuenta, de que siempre nos debería parecer triste, aunque no se nos muestren imágenes de éste tipo día a día, porque todos sabemos, que si Haití no fuera un país pobre y sin recursos, y tuviera casas sólidas y bien construídas, ésta catástrofe no hubiera afectado ni la mitad de lo que lo ha hecho. Y por ésto digo, que no hay otro más culpable que nosotros. Los españoles, los americanos, los chinos, los alemanes, los ingleses, y todos aquellos que podemos y no hacemos, que quizás queremos pero no podemos, o que simplemente lo vemos y no queremos. 

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Fotografía: La voz de Galicia

Por suerte, hay algo bueno de todo ésto. Las peticiones de ayuda de ésta pobre gente, se han cumplido.  Decenas de aviones cargados de comida llegan día a día, a éste ya no llamado pueblo, sino campamento. Y quizás no sean suficientes, de hecho , no lo son, pero al menos sabemos que si los hay que quieren, pueden y además,hacen.

Acerca de pilar_mingote

Licenciada en Filología Románica,profesora de Lengua española y Literatura en ESO y Bachiller.
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4 respuestas a Puerto Príncipe, una fosa común habitada.

  1. Pilar Mingote dice:

    Marta, me encanta el enfoque que has dado a tu artículo, de una situación concreta familiar, vas a la general.
    Por desgracia,nos sorprendemos de la pobreza cuando ocurre una catástrofe como ésta,pero es el último eslabón de la pobreza conocida y consentida durante muchos años, muchos siglos.

  2. andrea mejuto dice:

    Hola:
    No puedo parar de pensar en esas personas. Recuerdo la pobreza en la que viven y con esta tragedia les afecta aun más. Sé que muchas de ellas han cruzado la frontera de Rep. Dominicana y se han establecido en su capital, Santo Domingo, lo que desgraciadamente incomoda a estos ciudadanos, que no saben ya que hacer, porque sus calles están inundadas de haitianos que no tienen donde vivir.
    Un saludo.

  3. lucia otero dice:

    Por desgracia siempre encontramos algo por lo que seguirnos sorprendiendo.

  4. manuel eimil dice:

    Hola a todos
    A mi esta catástrofe me conmovió como supongo que a todo el mundo. Además, Haití un país empobrecido ya, antes del terremoto, imagínate ahora, un país sin vida .Los supervivientes huyen al país vecino buscando salvar su vida y refugio .Casi 3 millones de muertos, una cifra escandalosa. Toda ayuda es poca, para levantar una ciudad en ruinas
    Un saludo

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