Juventud, ojalá yo la hubiera tenido.

Queridos lectores, otra vez estoy aquí, un poquito mejor que el otro día.

 Hoy, querría poder continuar hablando de mi vida, cómo siempre, sin querer aburriros, pero tampoco sorprenderos demasiado. ¡Ay madre mía, si yo hubiera podido haber disfrutado lo que han disfrutado mis nietos, disfrazados en el carnaval, comiendo filloas, saliendo todo lo que salen! ¡Cómo me hubiera gustado, Dios mío! Pero con poca suerte, no he podido hacerlo.

Con quince años vivíamos en la calle Francisco Silvela, en una casa bastante acomodada, que no habíamos podido seguir manteniendo cuando mi padre había entrado en la cárcel durante la guerra por trabajar en el periódico ABC, cómo redactor. De aquella las personas que trabajaban en dicho periódico, tenían que ir por debajo de las alcantarillas para poder sacar los periódicos a la luz, y con muy poca suerte,a mi padre lo cogieron y por ésto le pegaron y lo metieron en la cárcel. Yo fui a buscarlo, pero me dijeron que estaba en la cárcel por esquirol, a lo que yo contesté que él era un digno trabajador y nada más.

Bien, pues cómo mi madre no podía pagar nuestra casa, siendo ya cinco hermanos, nos trasladaron a una chabola, rodeada de unas cuántas más, que había mandado construír Franco.Estaba en las afueras de Madrid, en el barrio llamado “Comillas“, no teníamos techo raso ni servicio, ni agua…pero sí luz, porque mi padre, Atanasio, había conseguido incorporarla.

Cuando entramos a la chabola mi padre estaba en un rinconcito metido, porque le habían pegado de nuevo. La vida allí era muy pobre, pasábamos mucha hambre,  y hasta llegamos a comer algarrobas, yo y mis hermanos.A los seis meses echaron a mi padre del ABC, y se puso a trabajar de albañil.

A los cinco meses enfermó de gripe, al no haber tomado nunca medicamentos, los antibióticos, que aún no estaba del todo comprobado que hicieran efecto, le sentaron muy mal y se quedó paralítico. Con una pena enorme, al año murió.

Por eso quiero deciros que disfrutéis de la juventud, que aprovechéis el tiempo que teneis, y la vida que podéis llevar, que me da una envidia tremenda. ¡Ojalá yo pudiera volver a ser joven, ojalá!

Aunque no me quiero ir, sin deciros que, en mi juventud también ha habido cosas buenas, que otro día os contaré.

Toñita

Acerca de pilar_mingote

Licenciada en Filología Románica,profesora de Lengua española y Literatura en ESO y Bachiller.
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2 respuestas a Juventud, ojalá yo la hubiera tenido.

  1. lucia otero dice:

    Toñita qué gusto volver a leerte.
    Me alegro mucho de que todo esto lo escribas,para que podamos ver como ha sido la vida de otras personas,la gran suerte que tenemos,que casi todos nuestros padres trabajan,vamos a un colegio,tenemos ropa con la que vestirnos cada día,y pocos nos tenemos que mudar por razones económicas y sin embargo sabiendo todo lo que tenemos,que es más de lo que necesitamos, muchas veces damos pataletas porque queremos una cosa.
    Mi juventud o mi niñez, ha sido escepcional, y sin ofenderte, doi gracias a Dios de que no me haya pasado lo que a ti,pero repito, aún así siempre existen los caprichitos.
    Disfruta ahora.

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